sábado, 7 de julio de 2012
Morir por amor
No tengo ganas de salir, pero aquí estamos una maldita madrugada más de verano sudando en el banco del parque donde de pequeño, solía traerme mi abuelo, recuerdo sus ancianas manos rugosas acariciando mi cabeza y diciendo "Manuel tienes que ser un buen chaval o te quedas sin chucherías", pues aquí estamos trece años más tardes y supongo que sigo siendo aquel chaval travieso e inocente que es bueno porque sólo quiere su chuchería. Las horas pasan y el humo de mi cigarro rodea el ambiente, ¿Qué estoy haciendo aquí? Si soy bueno ¿Por qué el mundo no es bueno conmigo? ¿Es esto el karma o una broma de mal gusto de Dios?, no lo sé, nisiquiera pintar las paredes me reconforta, sólo pensar en mi golosina que ella fue y ahora mírame aquí tirado como cada noche esperando vete tu a saber que, tal vez que ella venga por la esquina corriendo y fundirnos apasionadamente como cada día en mis sábanas, o simplemente notas la mano de mi abuelo de nuevo sobre mi pelo, algo necesito y no sé el que, es la jodienda de lo que no va a volver. Recuerdo la cita de Eduardo Galeano que dice, "No puedo dormir, tengo una mujer atravesada entre los párpados, le diría que se fuera, pero tengo una mujer atravesada en la puta garganta" En mi caso, tenía eso y una tía atravesada en el puto corazón, cada beso suyo ahora sabe a insecticida en mi boca, aunque tal vez es por el cigarro, ya no sé ni porque vivo, cada día me digo que esto se acabará y que la única forma de morir que tengo, sería luchando por la libertad, pero lo que en realidad quiero, es morir por ella, morir por amor, morir por caricias, morir por su olor, morir por su amor.... Abuelo aun quiero mi chuchería asique antes de que se me acabe el tiempo, recuerda que he sido un buen chico.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario