sábado, 30 de junio de 2012
El tren.
Es curioso como el amor te hace actuar, es decir tu puedes ser el hombre más cuerdo del mundo que te hará enloquecer, el más responsable del mundo, que te hará volverte loco, el más modosito, que acabarás haciendo un tambor con tu escroto. Nada nuevo al horizonte con lo escrito hasta el momento, nada que cualquier persona con un ordenador, tiempo libre, situación sentimental complicada, un pie herido y mucha música lacrimogena, no puede escribir, en caso de ser mujer, el litro de helado de chocolate siempre estará apoyandote en estos momentos tan duros, bueno y si eres hombre... Guarda tu billetera o harás algo de lo que te arrepientas. Escribo desde el conocimiento, para intentar hacer ver que lo que importa son las acciones no lo que dices sentir, me explico: citando a Pablo Neruda, dicen que ama más el que sabe esperar que el que sólo se queja por algo que no llegará, el amor es demostrarlo, es el sentir dentro de tu corazón como si te bombardearan con amonal, es como el sentimiento más prehistórico te lleva actuar. es el necesitar alguien y luchar hasta conseguirlo, que fácil sería sentarnos delante de un ordenador y decir, espero a que la chica se rinda a nuestros pies mientras yo, ingenuo freudiano pienso que me necesita tanto que acabará llegando hasta a mi, le haga lo que le haga, así funciona nuestra sociedad de hoy, en poner veinte mil notificaciones en nuestras distintas redes sociales sobre cuán enamorados estamos de alguien, ir diciendo a nuestros amigos cuanto necesitas alguien. Los que anhelamos las caricias, los besos, los abrazos y el amor de otra persona sabemos que esto no es así, que lo otro es una visión simplista y egoísta de un conflicto interno propio cuya máxima expresión Kafkiana llega cuando dices "Yo te amo, peor te voy hacer sufrir y a esperar a que tu te arrastres", retomo el dicho de que esto no es así, el amar es el esperar otra persona 10 años si hace falta, el si te hunde en la mayor misera lo sigas queriendo como el primer momento, el saber perdonar. Puedes siempre elegir al primer tipo de hombre, en tal caso viviréis diez años, sufriendo en cientos de ocasiones, hacerte dolor, te engañarán, te mentiran, y una noche esperarás a que llegue del trabajo para ver como toda tu familia se desmorona por una secretaria con la lengua larga, pero volverá a ti, y entonces tu te arrastraras más cuando fue a ti a quien te hicieron daño, da igual, quieres a la otra persona aunque ella sólo te haga daño y harás lo que haga falta para volver, y a tus cuarenta y cinco años te verás con tres hijos, una vida rota y difamaciones en todos lados, esto es una historia real, pero este tipo se da en cada relación juvenil, adolescente en donde las hormonas fluyen mucho más y sólo quitan el factor de los hijos y lo sustituyen por un impulso sexual sin desenfrenos, por lo demás las reglas son las mismas, que no te engañen diciendote que cada situación es distinta, como todo en esta vida, el amor se puede analizar y si comparas historias sabrás que todas siguen el mismo patrón con el final autodestructivo. En tu mano está el elegir que quieres ya seas mujer u hombre elige con los actos no con la pasión carnal de unos polvos que ya no volverán. Si esto fuera una estación de tren, tu corazón sería el tren, tu eres el pasajero ingenuo que entra en el vagón y empieza el viaje sin un rumbo fijo, al llegar a la primera parada, puedes elegir bajarte, allí te encuentras con lo citado anteriormente, dolor, pena, muerte, frustración, todo un paisaje propio de una película bélica ambientada en Vietnam, sin embargo hay una estación siguiente en donde encontrarás la felicidad, sin embargo para ella tienes que subirte de nuevo al vagón y tener la fuerza para hacerlo, aunque tienes la certeza de que la otra parada sigue ahí y estará siempre esperándote como buen amante hasta que tu decidas pagar el billete hacia tu propia felicidad...
miércoles, 27 de junio de 2012
Sólo el tiempo lo dirá...
Son las primeras líneas de una historia que realmente no sé como acabará, el fin es subjetivo hasta para las letras, aunque estás me aportan una realidad y libertad que nada más me podría aportar... Podría haceros un resumen de como es la larga sombra que recubre mi vida ahora mismo, como es la de mis compratiotas, como es la vida en los medios. Pero vayamos por partes, hay una canción que dice, "unámonos todos para reconstruir desde las cenizas lo que quedo destruido", cierto que se refería a un país, pero bueno todo se puede reconstruir hasta lo más profundamente destruido como mi corazón, la esperanzas de las personas, o nuestros derechos. ¿Por qué escribo esto? Pues no lo sé, sólo soy un pequeño loco con ganas de construir un nuevo mundo, y cuyos pensamientos interiores los tiene que soltar por internet, ¿miedo? ¿extroversión? quien sabe, los hombres somos las nuevas mujeres, y mientras cuatro egocéntricos están perreando a una tía que posteriormente se follarán, destrozaran y dejarán abandonada, yo escribo, ¿soy un friki?, ¿un idealista?, ¿un estúpido?, posiblemente si lo sea, pero total esto no será algo que lean mis nietos por lo tanto, se olvida, como el primer beso, el primer orgasmo, la primera paja (propia o recírpoca), la primera fiesta. Me dijeron que me hiciera escritor, quien sabe si funcionará pero en algún lado tengo que poder cagarme en todo y en todos, personas o políticios (raza subhumana) pensamiento Hitleriano donde los haya, además mis followers están hartos de mi, y en ciento cuarenta caracteres no puedo describir todos mis pensamientos, así que allá vamos, tal vez esto sea la nada, o sea el todo, quien sabe sólo el tiempo lo dirá...
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